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lunes, 23 de septiembre de 2024

Me acuerdo🍂🐜


Me acuerdo de despertar estos dias y que mi primer pensamiento fuese ¿habrá nacido ya Leo?

Me acuerdo que el viernes de madrugada tuvimos un polvo en el aire

Me acuerdo que ayer en el Boalo inaugurando el otoño vi con Lola caballos trotando de un modo mágico hacia nosotras y llorar de la emoción y disimular para que Paco no me viese

Me acuerdo de la fila de hormigas atravesando el camino que nos llevaba a la ermita del pueblo

Me acuerdo  del olor a jara impregnándo toda la sierra y de mis manos pringosas después de arrancar un ramito

Me acuerdo de Lola sorprendida de ver una flor violeta en el suelo junto a una mierda y acto seguido aplastarla sin piedad

Me acuerdo que una niña en el camino nos saludó a Paco y a mi como señores

Me acuerdo de pensar que ahora , por fin, soy tia , tia de mi sobrino Leo y lo bonito de todo eso

Me acuerdo de la caseta del parque infantil que parecia un fumadero de crack y de Paco recordando la película  de "Segundo Premio" en la que decía que en las películas se ven las alucinaciones de los yonkis pero la realidad va más de encontrartelo en una nave oscura con diarrea

Me acuerdo de Aitana llorando el viernes cuando su padre la cogió porque preferia quedarse conmigo

Me acuerdo de la frutera salvaje del barrio saludándonos detrás del mostrador mientras paseábamos con Ana

Me acuerdo del calor y el amor de Lola dormida entre mis piernas en la cama después de darse golpes en la barriga  como si de una danza de la lluvia se tratara

Me acuerdo de soñar que a mi padre le tocaba la loteria , millones, y luego darse cuenta que solo eran 120€, de buscar el sginificado de eso y quedarme con que se me va a presentar una oportunidad

Me acuerdo de volver a casa y ver con Lola tres cigüeñas sobrevolando nuestras cabezas muy muy cerca

Me acuerdo del paseo bordeando la casa de Carmen Martin Gaite y pensar como serían esos primeros pasitos de Marta entre el bosque de pinos y rocas

Me acuerdo de todo el cariño esparcido este fin de semana y los abrazos de Lola y de ese momento en el que estamos los tres en la cama , porque Lola no se conforma con uno solo de nosotros, nos quiere a los dos , uno a cada lado como columnas para mecer su sueño  en una balsa de cama y quedarnos luego embobados viendo esa carita tan tierna, tan risueña que hasta dormida se sonrie  


viernes, 17 de junio de 2022

Morir aprendiendo

Es muy curioso que la palabra "afición", que en el diccionario equipara a otras bien nobles como inclinación, cariño y ahínco, esté hoy en día tan desprestigiada.  Exceptuando el campo de la fiesta taurina, donde a alguien de "buen aficionado" supone un elogio  y un respeto a sus opiniones, este adjetivo suele venir siendo empleado con desdén y menosprecio notorios, en contraposición  con la garantía que se le atribuye por principio al juicio emitido  por los especialistas en la materia que sea, cuya profesionalidad - reñida casi siempre con el alborozo del asombro - radica en el experto manejo de una jerga enrevesada y doctoral que no parece admitir réplica.  Yo pienso, por el contrario, que sólo de la afición puede nacer el aprendizaje y lo fecundan. Siempre he dicho que unos nacen sabiendo y otros mueren aprendiendo, pero el mundo, por el camino que lleva, va dejando sus riendas de manera cada día más fatal en manos de los que nacen sabiendo.  
Me inclino a creer que la afición resulta sospechosa porque, siendo como es por su misma esencia placentera y no obligatoria, se niega tanto a admitir normas como a entenderlas. Hoy, más que nunca, produce insuperable vergüenza reconocer que no se obra  por norma, sino por gusto, y los hombres, progresivamente condenados a sentir obligatorio el trabajo a que se dedican, en lugar de reaccionar contra esa condena hacen de ella su timbre de gloria. ¿Cómo puede ser tomado en serio un trabajo que divierte?-parecen protestar con escándalo. Y este rechazo tácito suele ir rubricado por una frase que todos hemos oído más de una vez : "¡Qué sabrá ése, si es un aficionado!". En una palabra, que están matando la afición. 


Carmen Martín Gaite
Morir aprendiendo. 
Diario 16, 18 de abril de 1977


¡

viernes, 21 de enero de 2022

Hondonadas

Poquísimas veces había escuchado o leído la palabra "hondonada" y fue hace unos días cuando me fijé en ella gracias a esta canción de La Buena Vida. 

La canción es preciosa y por eso he cogido cariño a "hondonada". 


El libro "El oráculo de la noche" de Sidarta Ribeiro habla de los sueños, ¿qué es un sueño? ¿por qué soñamos? ¿nos sirven para algo?.Un tema que para mí es un imán. El caso es que estoy descubriendo algunas cosas, otras me las pierdo porque no las entiendo, pero ha vuelto a aparecer por aquí "hondonada". Justo ha sido mientras se cuenta lo importante que es activar los recuerdos a lo largo de la vida. Las trayectorias neuronales más probables corresponden a los recuerdos más reforzados, aquellos que los recordamos y recreamos en el tiempo. 
"El sueño comienza. Los recuerdos formados durante el día compiten ahora con los recuerdos anteriores. Es muy común que,  ya al principio del sueño, el recuerdo del día anterior desaparezca en el torbellino de otros recuerdos reactivados. Sin embargo, aquello determinante volverá, de forma inexorable. Los caminos más profundamente grabados durante la vigilia son más propensos a ser reactivados que aquellos poco labrados"

Me  hace gracia imaginarme una verdadera batalla campal en mi cabeza cada vez que estoy sopa. No son tan importante las neuronas, sino las conexiones entre ellas. De la misma manera, no son tan importantes los recuerdos sino saber como relacionarlos para rescatarlos del olvido, abrir autopistas por aquí y por allí. La Gaite decía que tendríamos que ser jardineros de nuestros propios recuerdos. Qué bonito y cuanta razón. Tejer nuestra propia red de recuerdos sinápticos y escuchar cómo crepitan cada vez que se abre una nueva conexión. 

En el libro Sidarta abandona por momentos el papel de científico puntilloso y se pone lírico, cosa que agradezco. Habla del cambio del cerebro de un recién nacido como si fuese una planicie a nivel topográfico y conforme adquiere experiencia, la topografía se erosiona. 

"El resultado es que cada con cada nuevo aprendizaje se forma un nuevo surco, y la superficie se va transformando, adquiriendo cada vez más recovecos, valles y arroyos. El contacto con la realidad, por la fuerza del agua y contra la rigidez de la piedra, va esculpiendo topografía sináptica hasta que lleguemos a ancianos, profundo valle central rodeando de inumerables hondonadas cada vez más pequeñas, capilares conformadas por la experiencia autobiográfica, como un palimpsesto de acontecimientos vividos e imaginados"


jueves, 13 de enero de 2022

Todo resuena

Un poeta chino decía que todo resuena. Los árboles y la hierba son silenciosos, pero el viento los mece y resuenan. El agua está callada ; el aire la mueve y resuena. Las olas rugen, algo las oprime. La cascada se precipita, le falta el suelo. El lago borbotea, algo lo calienta. Los metales y las piedras son mudos, pero si algo los golpea, resuenan. Así también los seres humanos: si hablan es que no pueden contenerse; si se emocionan cantan; si sufren, se lamentan. Y así, algunos de ellos escriben y hacen que todo de nuevo resuene. 

Dime que me quieres aunque sea mentira - Montserrat Roig


Ahora entiendo mucho más eso de "¿os ha resonado?" "¿qué te resuena?" Y yo pues por entonces,  no entendía del todo, intuía pero se me hacía rara esa expresión. Ahora, después de leer a la Roig empiezo a verlo de otra manera. 

Pues bien, ¿qué cosas me resuenan a día 13 de enero? Piensa sin pensar mucho

  1. La película que vi ayer de "Playlist"
  2. Me resuena el sabor del jamón 
  3. Los sueños raros , como el de hoy con Pablito mientras le compraba pañales y pendientes  de cerámica para mí 
  4. El tiburón de la sierra de Cabrera
  5. Me resuena para mal el vivir en penumbra porque se nos funden todas las bombillas y así cualquier puede leer. De hecho me duermo.
  6. Ciertos olores corporales que a veces enganchan más que el azúcar 
  7. Me resuena mucho esta canción de The Smiths 
  8. La Roig, que me recuerda mucho a la Gaite


    ¡Qué buen título!

    Playlist🎬


    El jamón echándose la siesta

    ¿Lo hueles?


¿Y todo puede resonar? 
¿Será eso el amor? 
¿Que te hagan resonar?



miércoles, 3 de marzo de 2021

Poesía a rachas

 LO JURO POR MIS MUERTOS

En eso no te voy a defraudar, 
en aquel afán tuyo tan ardiente y tirano
de que viviera yo contra viento y marea, 
("por favor, tú tranquila,
no te enfades, no cojas miedo a nada"),
de que saliera al mundo a recorrerlo, 
a perderme por él,
a recoger la luz de otras miradas, 
la miel de otras colmenas, 
el hilo de otros cuentos. 

Tú no me dejas ser mujer de Lot,
tú, que me has mantenido
en examen perpetuo de reválida,
tú me mandas vivir, voz de sal y limón,
acogerme impasible al instante presente.

Peleas todavía para que no confunda mi camino
con los atolladeros que me hacen regresar
a la cueva mefítica y sombría
de donde no se sale.
Me dices: "hay camino, sal, no le cojas miedo";
me obligas a mirarlo blanquear
y a fijarme en la gente atribulada
que circula por él, en todos los que lloran.

Recojo las señales de tu lejano Morse,
tranquila, duerme en paz.
En eso–te lo juro por mis muertos–,
en eso no te voy a defraudar.


MI RACIÓN DE ALEGRÍA

Defiendo la alegría, 
la precaria, amenazada, 
difícil alegría, 
el raso, limpia, en cueros,
mi ración de alegría.
No me arrastréis al pozo
de las verdes culebras.
No os arrojo a la cara mi alegría,
os la tiendo tan sólo
como una débil luz, como una mano.
No es ningún baluarte
ni ningún ofensivo privilegio,
es mi único utensilio cotidiano,
mi tela de labor.
No tengo otra bandera
y ostenta unos colores ya un poco desteñidos;
mirad que la levanto a duras penas,
contra viento y marea,
sin sombra alguna de provocación.
Es parcela pequeña, minifundio,
terreno sin cercados ni aparceros
que aro, riego y abono por mí misma, 
con fe, de sol a sol.
Tomad el pobre o rico,
el cuestionable fruto
que desde ella os ofrezco,
pues sólo desde aquí
os consigo mirar, ayudar, entender,
poner tal vez en claro alguna cosa.
No me la reprochéis ni adobéis de negrura
como un reducto inmundo, segregado;
ved que no la defienden ni pinchos ni alambradas
y que podéis pasar aquí conmigo al sol.
No me arrastréis al pozo
de las verdes culebras. 


MADRID LA NUIT

Echa hilo a la cometa de la noche, 
que aún queda algo de viento. 
Amenazado vives, al raso, crepitando,
como una hoguera al cierzo
gastando tus cartuchos con saña y desafío,
pólvora en salvas, llama del momento.
Por el Madrid de Dato y La Caramba, 
del Motín de Esquilache y de Fernando Séptimo,
por el Madrid del Goya de los fusilamientos,
de Larra, Espoz y Mina y Aldecoa,
Madrid hortera y siniestro,
vas dando tumbos, recordando historias, 
por calles que eran gente de apellido compuesto,
aguantando la noche con quien caiga,
con amigos topados a voleo, 
a los que dices "pero no te vayas", 
"quédate otro ratito por lo menos", 
y "aquí una copa para la señora",
y un camarero y otro camarero,
en locales que cierran aún más tarde, 
que quedan aún más lejos,
zigzag de rutas donde vas gastando
suela de tus zapatos, palmadas a serenos,
saliva con que hacer rodar mentiras,
gestos que se dirán verdaderos,
mil pesetas ganadas a los chinos,
alaridos a un taxi, giros del minutero,
cerillas, labia, risa,
y el don tan frágil de no haber muerto. 
...Ya surge el rostro gris del día siguiente
–muro lívido y terco–.
Tienes frío, estás solo, y hay que esconder el miedo. 
Echa hilo a la cometa de la noche,
que aún queda algo de viento. 


FARMACIA DE GUARDIA

No es Valium ni Orfidal, 
no me ha entendido. 
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre del sueño
es algún específico protector de la fe.
¿Que le ponga algún ejemplo concreto?
Pues no sé... Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez,
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y la luna, 
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era eso!
Y ni siquiera necesito tanto
–ya es menos lo que pido–;
simplemente creerme que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba de esperarlo, 
y supe con certeza
que sí, que se podía, 
que un corazón doméstico
cuando al fina se desboca
es porque está latiendo sin saberlo
desde otro muy cercano.

Ya. Que no tiene nada.
Pues perdone. 
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches. 




lunes, 12 de octubre de 2020

Las cartas del futuro


Hay muchas maneras de celebrar. Nosotros sin darnos cuenta hemos celebrado el día de la Hispanidad visitando la Biblioteca Nacional para ver la exposición de Miguel Delibes. De él sólo tengo leídos "Cinco horas con Mario" y " El Camino".  Recuerdo leer "El Camino" en la terraza de mi casa de Oporto allá por primavera. En esa terraza tan inmensa con su palmera de fondo y su balancín lleno de siestas mecidas al sol. El libro me lo dejó Paco ( yo le presté "Los Europeos" de Rafael Azcona) y sin pretenderlo consiguió que me enamorarme un poquito más de él. Así funciona mi cabeza. "Los Santos Inocentes" la vi en mi buhardilla de Lavapies y nunca lo he pasado tan mal llorando. Me provocó una especie de cascada incontrolable de lágrimas al ver tanta injusticia tan real y cercana. Alfredo Landa me recordaba a mi padre, y creo que eso era demasiado doloroso de soportar. El caso es que no la pude acabar y me da más miedo volver a retomarla que hacerlo con "El exorcista"

En la exposición de Delibes se podían leer algunas cartas de amigos. Eso es algo que siempre me encandila. Como cuando pude leer las cartas de Frida en Coyoacán. Sólo por eso ya vale la pena visitar cualquier exposición para mi. El caso es que leyendo la carta de Carmen Martín Gaite, tan sencilla y tan universal,  me preguntaba cómo elaborarían una exposición de cualquier escritor actual de aquí a 100 años. En las cartas se refleja un poco nuestra mirada del mundo, nuestras impresiones, nuestras preocupaciones y esos pensamientos sueltos y dispersos donde pueden cobrar sentido y forma sobre el papel. ¿Serán los correos electrónicos el reflejo sucedáneo de las cartas? No lo creo. Escribimos más que nunca, pero lo pensamos mucho menos. Yo por ejemplo sufro incontinencia verbal vía whatsapp, siempre online, siempre atenta. Pero en whatsapp se mezcla todo,  lo prosaico, con el debate de grupos,  la lista de la compra, esa foto chorra estilo selfie, un recordatorio de trabajo, notas de voz interminables, links de noticia, canciones, series y con suerte, y según el día, puede que algún pensamiento profundo compartido. Ahí está todo, todo y nada a la vez. Porque está demasiado disperso. Supongo que es un reflejo de nuestro tiempo. Y tampoco digo que haya que elegir, o escribir cartas o  escribir vía whatsapp. Paco se sorprendía que Delibes, como decía la exposición, fuese capaz de escribir 10 cartas diarias, pero es que en whatsapp yo dedico muchísimo tiempo, ¡mucho más de lo que equivaldría escribir 10 cartas! No se trata de ser un romántico colgado de la nostalgia y retomar un habito extinguido sin más , sino de combatir el olvido y escribirnos mejor para entendernos a nosotros mismos, ordenarnos las ideas, evitar la inercia de la vida moderna. Ardua tarea, esa...

Carta de Carmen Martin Gaite