La semana que viene es Sant Jordi, para muchos catalanes el mejor día del año y en casa estamos todos con preparativos. Paco ha hecho este marcapáginas del dragón en clase, yo en la conversa en català iré a dar una vuelta por los puestos de Calella si Emma me deja, claro, y Lola tiene que llevar un cuento a clase, su favorito, que ahora mismo es de las 7 cabritas y el lobo feroz.
Ayer no pude escribir nada porque Lola no quiso dormir la siesta y decidió hacerlo en la calle durante 3 horas Hoy, en cambio, ha caido a las 4 de la tarde en el sofa mientras estaba apoyada en mi hombro y le hablaba del dragón que pondrán en Calella por Sant Jordi , ¿es un dragón ferotge? ¿ o es un dragón simpático? ¡Simpáticoooo! Nos montaremos en él y llevaremos a Badabudito para que se hagan amigos. Quizás con suerte si el dragón está de buen humor eche a volar y podamos ver Calella desde las alturas, volar entre gaviotas, atravesar las nubes y saludar a Mary Poppins, incluso igual darnos un chapuzón porque el dragón se muera de calor y quiera refrescarse. Así que Lola, tendremos que llevar puestos los bañadores por si pasa. Tengo que comprarte un bañador, ¿de qué lo prefieres, de fresas o tomates? Tomates. Vale. Pues ya me estoy imaginando volando Calella en Sant Jrdi con nuestros bañadores de tomates sobre el drac.¿Emma habrá nacido entonces? No sé, pero ahí Lola ya se había dormido.
























































