viernes, 22 de mayo de 2026

No te mortifiques

Son las 16:32 
Normalmente me duermo con Emma encima. Nos pasamos el día pegadas como si fuesemos una persona solo, un corazón, una respiración acompasada. Emma no sabe estar sin sentir a alguien cerca rodeándola. Solo por eso ya me he empezado a anticipar y pensar que seguramente será más apegada y mimosa que Lola. Qué peligrosa es mi imaginación. Si pasan algunas horas sin ella encima la echo de menos, como por ejemplo ahora que esta dormida en el sofá encima de Paco. Con tiempo libre por delante no sabía qué hacer, este es un sentimiento un tanto extraño: tengo una hora por delante ¿qué hago? ¿duermo?¿leo?¿escribo? ¿me doy un paseo? ( esta opción la descartaria por si le entra una ataque de hambre) ¿limpio los platos? ¿limpio el baño?


A Lola le he dormido con las estrellas dando vueltas por el techo e inventándome una canción a modo de nana que ha surtido efecto. Ella también se inventa canciones, no hace otra cosa. En la escuelita no le dejan cantar cuando le bajan abajo y esa frustración se abre en canal en casa. Suelen bajarle con Estrella, una compi de su clase que se parece un poco a Lola. Es una nena muy muy timida, hasta ayer no le había escuchado hablar. Fue en el parque del paseo, mientras intentaban subir la montaña. Creo que nunca había visto a Lola así con otra amiguita además de Aitana y Olivia. Le brillaban los ojos al mirar a Estrella, y Estrella que es tan seria sonreía mucho. Su madre dijo que le dolería la mandíbula de tanto sonreir. Qué sensación. Sentir ese arrobamiento por alguien. Yo la ultima vez que senti que me dolía la mándibula de sonreir fue en el concierto en el Liceu de Barcelona de Natalia Lafourcade. Sigo escuchando su disco Cancionera y encontrando nuevas capas y vitaminas para el alma. En una entrevista ella misma decía que "Cancionera" es una pieza en la que su alma le habla a ella misma para recordarle la importancia de la autenticidad, de permitirte explorar juguetear en la vida sin estar pendientes de las expectativas externas y las tuyas propias. Esta frase sigue emocionándome cuando la escucho. 

No te mortifiques si las luces se te apagan
O las delicias de la fama
Traicionarán nuestro amor
Nunca, nunca, nunca se te olvide
Que al final de este camino
Es tu historia la que cuenta y
Yo te quiero ver feliz



Ojala Lola y Emma tengan mas ocasiones de quejarse de ese dolor de mandibula y yo también

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