Todo iba bien en mi segundo embarazo hasta que aparecieron ellas.
No podía sentarme en una silla, no podía agacharme a juagar con Lola , no podía tumbarme boca arriba y encima llevaba dos días sin cagar. Mucho se habla de las naúseas, de los vómitos, de los cambios de humor por la progesterona, las ganas de orinar constantes, los salva slip que tienes que ponerte porque si te hacen reir es probable que te mees, literal, bueno, sober esto no he escuchado tanto, pero nada sobre ellas.
Ahora ya han pasado 10 días y lo veo lejano pero el día que aparecieron solo tenía ganas de llorar.
Unos días antes habíamos hecho una visita al Hospital para ver cómo sería el circuito, el paritorio y esa famosa bañera. En Madrid que un hospital tenga bañera no te garantiza nada porque en un mismo día quizás puedan haber 12 partos o más, pero aquí es diferente. Nos contaron que lo máximo han podido tener 4, ¡4! Así que esa bañera podía ser mía, y más en un segundo parto que dicen, dicen, va todo tan rápido y es más fácil porque el tobogán están ya fabricado. Mi madre siempre dice que el parto de mi hermano pequeño fue un pedo. Pero claro, con ellas, ¿podría tener un parto en el agua? ¿iban a robar el protagonismo a mi bebé? ¿de verdad? Pensaba que quizás podía dolerme más que el propio parto, no bromeo. Ellas tienen nombre, en catalán tienen gracia porque se llaman morenetes. Pueden ser chicas morenas, chicas debotas de la Virgen de Montserrat o hemorroides.
Ahora ya han pasado 10 días y lo veo lejano pero el día que aparecieron solo tenía ganas de llorar.
Unos días antes habíamos hecho una visita al Hospital para ver cómo sería el circuito, el paritorio y esa famosa bañera. En Madrid que un hospital tenga bañera no te garantiza nada porque en un mismo día quizás puedan haber 12 partos o más, pero aquí es diferente. Nos contaron que lo máximo han podido tener 4, ¡4! Así que esa bañera podía ser mía, y más en un segundo parto que dicen, dicen, va todo tan rápido y es más fácil porque el tobogán están ya fabricado. Mi madre siempre dice que el parto de mi hermano pequeño fue un pedo. Pero claro, con ellas, ¿podría tener un parto en el agua? ¿iban a robar el protagonismo a mi bebé? ¿de verdad? Pensaba que quizás podía dolerme más que el propio parto, no bromeo. Ellas tienen nombre, en catalán tienen gracia porque se llaman morenetes. Pueden ser chicas morenas, chicas debotas de la Virgen de Montserrat o hemorroides.
Nunca sabes por lo que puede estar pasando otra persona, así que se amable, amortigua al otro como un flotador en el culete. No poder sentarse en una silla por el dolor de las morenetes es terrible. Por suerte siempre hay amigas con las que reirte de todo, y eso fue lo que me pasó a mi. Encima con alguien que tampoco tengo excesiva confianza, bien, pues gracias a compartir esta experiencia tan penosa ahora no sabemos hablar de otra cosa que de las morenetes. En su último audio de whatsapp me recomendaba usar bragas holgadas. Ella las ultimas se las había comprado en el mercadillo y qué casualidad, que a pesar de vivir en Madrid, esas bragas nuevos de mercadillo eran de Calella. Me he venido a vivir al pueblo de las bragas.
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| Paco riéndose de mis morenetes |
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| Veía el stiker de Clàudia y solo pensaba que Shreck tenía morenetes |
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| La solución infalible |



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