...lo describió como "el país de Nunca Jamás. Estaban todos muy nerviosos por el calor y las enfermedades. Los escorpiones y las iguanas se metían en las camas... Nunca sabías si te iba a morder algo o te ibas a quedar tirado por culpa de una tormenta. Había muchas emociones en danza, y muchos egos... Al final resultaba hasta ridículo. Quien quería excitarse solo tenía que ir al Malecón y escuchar las olas. Aunque no quisieras, tu cuerpo lo sentía. Era un ambiente primitivo"
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